Patos y Aguila - El Servicio una Mejor Alternativa para Competir


Haciendo limpieza en mi correo electrónico, encontré un artículoque me envió hace un tiempo Miguel Gallardo, un Consultor Senior en Procesos de Negocio y SAP, que me hizo recordar lo potente de esta fábula..
Harvey Mackay, nos cuenta una maravillosa historia acerca de un taxista que prueba este punto. Él
estaba haciendo fila para ir al aeropuerto. Cuando un taxista se
acercó, lo primero que Harvey notó fue que el taxi estaba limpio y
brillante. El chofer muy bien vestido, con camisa blanca, corbata negra y
pantalones negros muy bien planchados, el taxista salió del auto dio la
vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi a Harvey.
Le
entregó un cartón plastificado y le dijo: yo soy Wally, su chofer,
mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi
Misión.
Después
de sentarse, Harvey leyó: Misión de Wally: “Hacer llegar a mis clientes
a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible
brindándole un ambiente amigable…
Mi amigo Harvey
quedó impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del
taxi estaba igual que el exterior, limpio sin una mancha!!
Mientras
se acomodaba detrás del volante, Wally le dijo, “Le gustaría un café?
Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Mi amigo bromeando
le dijo: “No, preferiría una soda’ Wally sonrío y dijo: “No hay problema
tengo un refrigerador con Coca Cola regular y dietética, agua y jugo de
naranja”. Casi tartamudeando, Harvey contestó: “Tomare la Coca Cola
dietética”.
Pasándole
su bebida, Wally le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Wall
Street Journal, Time, Sport Illustrated y USA Today…”
Al
comenzar el viaje, Wally le pasó a mi amigo otro cartón plastificado,
“Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que
tocan, si quiere escucharlo”
Y
como si ésto no fuera demasiado, Wally le dijo a Harvey que tenía el
aire acondicionado prendido y si la temperatura estaba bien para él.
Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del
día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con el o,
si Harvey prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. ...
“Dime Wally, le pregunto mi asombrado amigo: siempre has atendido a tus clientes así?”
Wally
sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho
solamente los dos últimos dos años. Mis primeros cinco años manejando,
los gasté la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los
taxistas. Un día escuche en la radio acerca de Wayne Dyer un “Gurú” del
desarrollo personal.
Él acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tú te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez te frustrarás.
El decía, “Para de quejarte” Sé diferente de tu competencia. No seas un pato. Sé un águila. Los patos hacen bulla y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo.
Esto
me llegó aquí, en medio de los ojos, dijo Wally. Dyer estaba realmente
hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo bulla y quejándome,
entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los
otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no
eran amigables y los clientes no estaban contentos.
Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios.
“Se nota que los cambios se han pagado, le dijo Harvey”.
Sí,
seguro que sí, le respondió Wally. Mi primer año de águila dupliqué mis
ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo
cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no
estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservas a través de mi
celular o dejan mensajes en mi contestadora. Si yo no puedo servirlos
consigo un amigo taxista confiable para que haga el servicio.
Wally
era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi
normal. Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta
taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy
a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla
como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden
hacer nada de lo que les sugería.
Wally
el taxista tomó una diferente alternativa. El decidió dejar de hacer
bulla como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.
Los Patos hacen bulla, Las águilas vuelan. Tú, ¿qué eres?
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Esta historia me gustó porque en 2 países distintos conocí a 2 águilas en el mismo negocio, con una pasión por el servicio, que la gente los programa con tiempo porque son parte de su red de valor.







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